Los viajeros de lujo ya no miden la lealtad exclusivamente mediante puntos, descuentos o noches de cortesía. Cada vez con mayor frecuencia, la recompensa más valiosa es el acceso: una cena privada, un asiento preferente en un gran evento, un encuentro cultural o una invitación que no está disponible a través de los canales ordinarios de reserva. Este cambio está modificando la forma en que las empresas de hospitalidad diseñan sus beneficios y se comunican con sus clientes. Lo